Virginia no tiene un estudio a la calle. Tiene una oficina armada en su casa, trabaja para una empresa y además le tercerizan trabajo tres estudios contables. No tiene empleados: los balances, los asientos y las consultas pasan todos por ella.
Antes: un trabajo artesanal
Antes de Balances, los asientos salían de planillas de Excel o de papeles de trabajo y después se pasaban a mano a Catedral o a Tango. «Se podría decir que era un trabajo artesanal», cuenta.
Lo más pesado eran las conciliaciones bancarias y el asiento de sueldos. En algunos clientes se sumaban los pagos a ARCA, porque muchos hacen pagos parciales. Y el balance, ya con los asientos hechos, le llevaba una jornada entera.
El cambio llegó con la RT 54
El cambio de norma la agarró sin modelo en Excel: tenía sólo el Word que había publicado el CPCECABA y tres balances que había que presentar sí o sí. En ese momento vio en Instagram un video de Balances, de la mano de Ignacio Online.
«No estaba muy amigada con la IA, pero el video parecía tan simple, que de hecho lo es. No dudé ni un segundo: al otro día empecé.»
Desde entonces no volvió a armar nada del balance a mano. Configura la empresa una vez, carga los datos y el juego completo sale de ahí: estados, notas, anexos y el Word listo para firmar.
«Con respecto al balance, no hice nunca más nada a mano.»
Los controles, en cada paso
Antes de emitir, Balances le marca cualquier diferencia en el Estado de Evolución del Patrimonio Neto y en el Estado de Flujo de Efectivo, y numera solas las notas y los anexos. «Eso a mí me ayudó un montón. Y en el caso de tener que corregir algo, es muy simple.»
«Resumiendo: está en todos los detalles.»
Volver a trabajar sin miedo
Virginia pasó dos años en un hospital por la enfermedad de su hija. Cuando terminó el tratamiento, la llamaron dos estudios más para hacer balances.
«Me animé a decir que sí por esta herramienta. De la otra forma se me hubiese dificultado. Pude agarrar más trabajo sin miedo a no poder cumplir.»
La contabilidad, en el mismo lugar
Hoy usa también Contabilidad. La registración mensual de un cliente, que le llevaba entre 3 y 8 horas según cuántos bancos tuviera, ahora le lleva media hora. Donde más lo nota es en compras y en las conciliaciones bancarias. También arma ahí los asientos de ventas, sueldos y el devengamiento de impuestos.
Todavía tiene que dejar los asientos en los sistemas de los estudios, así que los genera en Balances y después los pasa. Aun así, ahorra horas en papeles de trabajo, que ahora salen solos. Y valora que todo esté en la nube y conectado: «Vaya donde vaya, tengo la app conmigo. Y al tener el mapeo y todo interconectado, te baja mucho el margen de error».
La facturación de todos sus clientes, en el mismo lugar
Virginia también usa Facturación. Desde Balances lleva la facturación de todos sus clientes, sin entrar a ARCA cliente por cliente, y sigue las categorías de monotributo de cada uno.
Además, Balances sigue la situación de cada cliente frente a su categoría y le avisa por mail cuando se acerca al tope o se pasa. Así la recategorización no la toma por sorpresa.
Con la conexión con Claude emite facturas en forma masiva. También le consulta cuando algo no le sale, como un error en bienes de uso o en el patrimonio neto mientras arma un balance.
El soporte
«Excelente. La respuesta no sólo fue inmediata, sino que siempre tenían la solución en el momento.» Virginia participa de los encuentros de los miércoles y viernes: «Es muy bueno compartirlos con otros colegas, porque la duda de otra puede ser también la mía».
¿Qué le dirías a un colega que todavía arma los balances en Excel?
«Que pruebe esta app. Una vez que le agarrás la mano y tenés todo configurado, te despreocupás de un montón de temas.»
Armá tu primer balance con Balances
Cargás el sumas y saldos y sale el juego completo bajo RT 54: estados, notas, anexos y el Word.
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